Extasis
EXTASIS
Entro a los 40 años de práctica médica como neurocirujano pediatra, psiquiatra y neurólogo.
Ya llevo 27 años "predicando" la gloriosa vida que le espera a todo aquel que toma en serio la Percepción Unitaria.
Que la muerte nos encuentre vivos.
La mente es mucho más que memoria y pensamiento.
En lo desconocido está la belleza más intensa de la vida.
Desde el primero de Mayo del 2005 he venido experimentando, en soledad, el segundo silencio, de una manera inmediata, tan pronto intento la Percepción Unitaria.
Ya me he referido al Segundo Silencio, como algo que llegaba a mi despues del intento, a solas y en reposo, de la Percepción Unitaria por largo tiempo.
Desde ese día llega apenas intento la Percepción Unitaria.
Es el éxtasis más profundo de la mente despierta y clara, la mente no intoxicada ni condicionada, en completo reposo y silencio.
Posiblemente sea la sintonía con la mente universal "que medita", según dijo una vez Jiddu Krishnamurti.
Puedo pasar horas en ese estado mental, en ese éxtasis.
Aún en mi consultorio psiquiátrico de Long Beach, en Los Angeles, entro en ese segundo silencio cada vez que falta un paciente.
Despues de cenar paso todo el tiempo a solas en el segundo silencio hasta la hora de dormir, unas tres horas, en completo reposo.
Uno se vueve una estatua de silencio, inmóvil y relajado.
Entro a los 40 años de práctica médica como neurocirujano pediatra, psiquiatra y neurólogo.
Ya llevo 27 años "predicando" la gloriosa vida que le espera a todo aquel que toma en serio la Percepción Unitaria.
Que la muerte nos encuentre vivos.
La mente es mucho más que memoria y pensamiento.
En lo desconocido está la belleza más intensa de la vida.
Desde el primero de Mayo del 2005 he venido experimentando, en soledad, el segundo silencio, de una manera inmediata, tan pronto intento la Percepción Unitaria.
Ya me he referido al Segundo Silencio, como algo que llegaba a mi despues del intento, a solas y en reposo, de la Percepción Unitaria por largo tiempo.
Desde ese día llega apenas intento la Percepción Unitaria.
Es el éxtasis más profundo de la mente despierta y clara, la mente no intoxicada ni condicionada, en completo reposo y silencio.
Posiblemente sea la sintonía con la mente universal "que medita", según dijo una vez Jiddu Krishnamurti.
Puedo pasar horas en ese estado mental, en ese éxtasis.
Aún en mi consultorio psiquiátrico de Long Beach, en Los Angeles, entro en ese segundo silencio cada vez que falta un paciente.
Despues de cenar paso todo el tiempo a solas en el segundo silencio hasta la hora de dormir, unas tres horas, en completo reposo.
Uno se vueve una estatua de silencio, inmóvil y relajado.
Si Usted vive en una ciudad grande, ver los rostros de otras personas que eligen vivir la vida que llevan, puede hacer que Usted llore de compasión. No evite ese llanto de compasión.
Lucen como expatriados de las tumbas, utilizando la rabia y la tristeza, para postergar la desesperación.
Estoy pensando en suspender toda otra actividad por un tiempo y ver qué pasa con este maravilloso mundo mental de reposado silencio alerta.
Cada día estoy más admirado con lo que ocurre en Percepción Unitaria.
Lucen como expatriados de las tumbas, utilizando la rabia y la tristeza, para postergar la desesperación.
Estoy pensando en suspender toda otra actividad por un tiempo y ver qué pasa con este maravilloso mundo mental de reposado silencio alerta.
Cada día estoy más admirado con lo que ocurre en Percepción Unitaria.
Le digo a mis amigos lo mismo que me dijo Jiddu Krishnamurti en 1975, cuando lo conocí:
"Intente la Percepción Unitaria constantemente y compruebe lo que pasa."
Me alegro inmensamente de haberle escuchado, a pesar de mis reservas.
Las mareas de citoplasma, en el infinitesimal espacio de las neuronas, responden a los movimientos de la luna y de los otros planetas del sistema solar.
"Intente la Percepción Unitaria constantemente y compruebe lo que pasa."
Me alegro inmensamente de haberle escuchado, a pesar de mis reservas.
Las mareas de citoplasma, en el infinitesimal espacio de las neuronas, responden a los movimientos de la luna y de los otros planetas del sistema solar.
Hay una sensación de ser uno con todo y con todos, igualmente lejos de los extremos del cosmos ordenado y del caos cataclísmico, en este centro donde la paz y el silencio ocurren espontáneamente.
Desde esta paz uno ve, en los rostros de la gran ciudad, la creciente estupidez suicida, la barbarie homicida cotidiana, la corrupción, la miseria y la terminal desesperación.
Pero habiendo visto la transformación que ocurrió en quien escribe ahora, surge la esperanza de que toda la humanidad podrá hacerlo y de que no postergará esa acción inteligente y esencial.
Vino el ángel del amanecer y me trajo el sol naciente, en el cual estoy ardiendo en esta noche de los tiempos.
Rubén Feldman-González- Los Angeles- California- Mayo 12 del 2005
Pero habiendo visto la transformación que ocurrió en quien escribe ahora, surge la esperanza de que toda la humanidad podrá hacerlo y de que no postergará esa acción inteligente y esencial.
Vino el ángel del amanecer y me trajo el sol naciente, en el cual estoy ardiendo en esta noche de los tiempos.
Rubén Feldman-González- Los Angeles- California- Mayo 12 del 2005

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